San Vicente de la Sonsierra

Comarca de Haro


Historia de San Vicente de la Sonsierra

A los pies de la imponente Sierra de Cantabria, en el corazón del valle del Ebro, se alza San Vicente de la Sonsierra, una villa con raíces que se hunden en la prehistoria. Este enclave estratégico, rodeado de colinas cubiertas de viñedos, ha estado habitado desde tiempos remotos, como demuestran los vestigios arqueológicos encontrados en su término.

La primera mención escrita del lugar aparece en el siglo IX, vinculada a los reyes navarros, y en el año 1014 el monarca Sancho Garcés III el Mayor donó San Vicente y sus posesiones al monasterio de Leyre, que las mantuvo hasta el siglo XIV. Durante el siglo X ya existía un núcleo de población cerca de la ermita de Santa María de la Piscina, y el territorio se organizaba en aldeas alrededor de templos, entre ellas San Martín de Sonsierra y Ábalos.

El siglo XIII estuvo marcado por los conflictos con el castillo de Briones, y en 1367 la villa se vio envuelta en la guerra entre Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara. Su resistencia fue tan notable que el rey Carlos II de Navarra otorgó la hidalguía a sus habitantes. Entre los siglos XIV y XV, se impulsaron medidas para fomentar la repoblación y el desarrollo de la villa, que en 1423 pasó a formar parte del Principado de Viana bajo el reinado de Carlos III de Navarra.

En 1463, tras las guerras civiles navarras, San Vicente quedó bajo dominio castellano. Más adelante, en el siglo XVIII, la villa desempeñó un papel importante en el desarrollo económico y social de la región, siendo una de las fundadoras de la Real Sociedad Económica de La Rioja, institución ilustrada dedicada al progreso del país. Hoy, su patrimonio, su tradición vitivinícola y su ambiente rural la convierten en una joya del turismo rural y del enoturismo en La Rioja.

Puntos de interés

Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor

Dentro del recinto amurallado del castillo se levanta esta magnífica iglesia del siglo XVI, una joya del gótico tardío o flamígero, declarada Monumento Nacional. Presenta una sola nave de cuatro tramos con capillas laterales, una cabecera poligonal, sacristía y un alto coro. Su portada gótica está protegida por un elegante pórtico barroco, y su pila bautismal del siglo XIII, de estilo gótico primitivo con detalles románicos, es una de las más antiguas de la región.

El Castillo de San Vicente

En lo alto de un cerro, dominando el valle del Ebro, se alza este castillo construido en el siglo XII por el Reino de Navarra para defender su frontera con Castilla. De piedra arenisca y planta irregular, formaba parte de un complejo defensivo que incluía la torre del reloj, la ermita de San Juan de Arriba y la iglesia de Santa María la Mayor. Está considerado una de las mayores fortalezas navarras del valle del Ebro y está protegido por leyes de conservación del patrimonio histórico español.

Basílica de Nuestra Señora de los Remedios

Erigida en el siglo XVIII, sustituyó a un templo anterior ubicado extramuros. Su diseño combina el estilo renacentista con elementos neoclásicos, destacando su elegante cúpula octogonal decorada con figuras de los cuatro evangelistas. El retablo barroco del siglo XVIII y la imagen de la Virgen de los Remedios, del siglo XIV, otorgan al templo una atmósfera de profunda devoción.

Conjunto Arqueológico de Santa María de la Piscina

Este conjunto incluye una ermita románica, una necrópolis altomedieval y restos de un poblado de los siglos X al XIV. Tras su restauración en la década de 1970, las excavaciones revelaron un importante asentamiento medieval con viviendas excavadas en la roca y fortificaciones defensivas. Las tumbas, datadas en torno al siglo X, evidencian la presencia de una comunidad anterior a la fundación documentada. El lugar, silencioso y rodeado de naturaleza, es ideal para disfrutar del senderismo en La Rioja.

Puente medieval

Construido en el siglo XIII sobre el río Ebro, este puente de mampostería y sillería unía San Vicente con Briones. Originalmente contaba con trece arcos apuntados y dos torres defensivas; hoy conserva nueve arcos de diferentes tamaños, testigos de sus múltiples reconstrucciones. En 1997 se inauguró un nuevo puente moderno, pero el antiguo sigue siendo una de las postales más emblemáticas del valle.

Consejos prácticos

  • San Vicente es conocido por la impresionante tradición de Los Picaos, un acto de fe en el que los disciplinantes se autoflagelan durante la Semana Santa, un rito único en España. Las festividades locales honran a San Vicente Mártir, San Isidro, San Juan, San Pelayo y la Virgen de los Remedios, con encierros, procesiones y celebraciones populares.
  • Rodeado de viñedos y bodegas de prestigio, San Vicente es un lugar perfecto para disfrutar del enoturismo y de la auténtica gastronomía riojana. No te vayas sin probar sus guisos caseros, las patatas a la riojana y los platos de caza acompañados de un buen vino de La Rioja Alta.

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