
Una vez que termines tu ruta puedes aprovechar para descubrir la gastronomía de la zona, sus rincones y su cultura, aquí te damos unas ideas, disfrútalas.
Ruta entre viñedos, historia y naturaleza.
Distancia:
9,88 Km.
Recorrido:
Circular
Desnivel:
177 m
Tiempo:
2 horas 25 minutos
La ruta Paseando por el Hondón invita a recorrer un paisaje donde conviven viñedos, historia y naturaleza a pocos pasos del casco urbano de Haro. El recorrido arranca en el barrio de la Estación —donde se concentran algunas de las bodegas centenarias más emblemáticas de la región—, y avanza por pistas rurales que se adentran en el paraje conocido como Hondón (o Tondón), un meandro del Río Ebro bordeado de viñas que se extienden bajo los Montes Obarenes y la Sierra Cantabria. A lo largo de aproximadamente 10 km circulares y con un desnivel moderado, la senda ofrece una mezcla encantadora de terreno llano y suaves lomas, ideal para una caminata tranquila. A mitad de camino, aparecen puntos históricos y paisajísticos: un antiguo puente medieval, restos arqueológicos de castillos, túmulos de piedra, antiguos guardaviñas y senderos entre cepas que recuerdan siglos de tradición vitivinícola. El camino se cierra regresando al barrio de la Estación, completando un paseo lleno de identidad, naturaleza y patrimonio.
Puntos de interés
Viñedos y paisaje del Hondón
Viñas que enmarcan el meandro del Ebro y ofrecen un entorno paisajístico típico de La Rioja.
Puente y restos históricos
Un puente medieval (restaurado) y ruinas de antiguos castillos, guardaviñas y necrópolis, que muestran la historia y patrimonio del territorio.
Barrio de la Estación y bodegas centenarias
Punto de inicio y final de la ruta, con arquitectura típica relacionada con la tradición vinícola de Haro.
Consejos prácticos
- La ruta es de dificultad baja, ideal para un paseo relajado y para toda la familia.
- Conviene llevar agua, calzado cómodo y, si se recorre en verano, protección solar, especialmente en tramos entre viñas y con poca sombra.
- La mejor época es primavera, verano u otoño, cuando las viñas y la vegetación del entorno lucen más atractivas.
- Respetar los viñedos y caminos señalizados: muchos tramos atraviesan terrenos privados o zonas sensibles, por lo que mantener la senda es clave para preservar el entorno.
