Villarroya

Comarca de Arnedo


Historia de Villarroya

El municipio de Villarroya, en la comarca de la Rioja Baja de la comunidad autónoma de La Rioja, es un rincón singular donde la historia y la naturaleza convergen en un entorno de gran tranquilidad. A una altitud aproximada de 928 m y con una superficie de unos 11,77 km².
Su historia se conforma por varias etapas. Ya desde tiempos antiguos existían asentamientos en el valle, pero fue a partir de la Edad Media cuando Villarroya se consolidó como villa. Posteriormente, en el siglo XIX y XX, adquirió importancia por la explotación del carbón en su término, lo que permitió que la población alcanzara cerca de 300 habitantes. Sin embargo, con el cierre de las minas en la década de los 60 y la emigración, sufrió un fuerte declive demográfico hasta contar hoy día con apenas 3 habitantes registrados (2023).
Villarroya también destaca por su valor científico y natural: alberga un importante yacimiento paleontológico con restos fósiles de más de veinte especies de vertebrados del Plioceno, lo que le ha otorgado reconocimiento internacional. Además, forma parte de la Reserva de la Biosfera de La Rioja, lo que reafirma su riqueza ecológica.
Hoy, Villarroya ofrece una experiencia de turismo rural auténtico, donde el visitante puede disfrutar de la calma, del patrimonio patrimonial y geológico, y de un paisaje serrano preservado.


Puntos de interés

Yacimiento paleontológico de Villarroya

Este yacimiento, descubierto y documentado desde el siglo XX, ha aportado restos fósiles de más de veinte especies de vertebrados, incluyendo carnívoros, artiodáctilos y micromamíferos. Su estudio ha merecido publicaciones científicas y visitas de investigadores de todo el mundo.

Encinar ‘Carrascal de Villarroya

Un monte de utilidad pública de 264,4 ha con uno de los escasos vestigios de encinar bien conservado en La Rioja, con ejemplares centenarios y restos de los usos tradicionales del ganado. Ideal para paseos tranquilos, micología y contemplación de la naturaleza.

Iglesia de San Juan Bautista

Esta iglesia parroquial, situada en el núcleo urbano de Villarroya, se erige como referencia arquitectónica del municipio. Aunque pequeña, conserva buena parte de su estructura histórica y transmite el valor cultural de la villa.

Entorno natural y cielos estrellados

Gracias a su escasa población y baja contaminación lumínica, Villarroya es un destino privilegiado para la observación del cielo nocturno. Su ubicación en la Reserva de la Biosfera y su entorno de montaña permiten disfrutar del silencio, las estrellas y la naturaleza salvaje.

Consejos prácticos

  • Temporada ideal: Se recomienda visitar Villarroya entre finales de primavera y principios de otoño, cuando el clima es más suave y las rutas de naturaleza son más accesibles; los inviernos pueden ser fríos en la sierra.
  • Festividades: Entre las celebraciones locales destacan la de San Juan Bautista (alrededor del 24 de junio) y la de Santa Bárbara, patrona de los mineros, el fin de semana más cercano al 4 de diciembre.
  • Calzado y equipo: Lleva calzado cómodo y algo de abrigo. Algunas rutas en el Carrascal, y los paseos por entorno natural, pueden requerir caminar por terreno irregular.

Con la colaboración del ayuntamiento:


Mapa de localización: